2 Corintios 1

1. Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya: Salutación

2 Corintios 2

1. Esto, pues, determiné para conmigo, no ir otra vez a vosotros con tristeza.

2 Corintios 3

1. ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?

2 Corintios 4

1. Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos.

2 Corintios 5

1. Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.

2 Corintios 6

1. Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.

2 Corintios 7

1. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

2 Corintios 8

1. Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia;

2 Corintios 9

1. Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba;

2 Corintios 10

1. Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, mas ausente soy osado para con vosotros;

2 Corintios 12

1. Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. El aguijón en la carne

2 Corintios 13

1. Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto.